Padres deportados y separados de sus hijos retornan a EU a pedir reunión

Las 29 personas que reingresaron el sábado a Estados Unidos pedirán nuevamente asilo y adjuntarán una nueva petición para “la reunificación con sus hijos”.

Un grupo de 29 padres y madres centroamericanos que fueron separados por la fuerza de sus hijos y deportados de Estados Unidos con base en la política migratoria de “tolerancia cero” del presidente Donald Trump, retornaron a ese país para solicitar asilo.

La organización Families Belong Together (Las Familias Permanecen Juntas) dijo en su cuenta de Twitter que la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) “está permitiendo que las familias soliciten asilo. Este es un gran paso, pero también necesitamos mantener la presión sobre ellos”.

Las 29 personas que reingresaron el sábado a Estados Unidos pedirán nuevamente asilo y adjuntarán una nueva petición para “la reunificación con sus hijos”, explicó la activista Nicole Ramos, de la organización Al Otro Lado, según un reporte de la cadena Univisión.

Antes de iniciar el retorno, las organizaciones que respaldaron la demanda judicial para permitir el reingreso, junto con organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos, gestionaron alojamientos en iglesias y hogares de familiares y amigos mientras dure el proceso de asilo.

Al Otro Lado advirtió sin embargo que como en todo proceso de asilo, existe la posibilidad de que el grupo pierda sus casos y el tribunal emita una orden de deportación, una vez que se agote el debido proceso migratorio.

Tanto los arrestos como las deportaciones se llevaron a cabo en distintas fechas. Algunos padres dijeron, al momento de entrar, que no habían visto a sus hijos en casi un año y que cada poco hablaban con ellos a través de las redes sociales o por teléfono, explicó el informe.

Los padres y madres, originarios del denominado Triángulo Norte centroamericano, formado por El Salvador, Guatemala y Honduras, huyeron de sus países como consecuencia de la violencia y la pobreza, y llegaron a la frontera estadounidense en busca de asilo. Los 29 padres y madres, originarios de Centroamérica, fueron detenidos y luego separados de sus hijos en la frontera en el marco de la política migratoria de “tolerancia cero” de Trump, una cuestionada táctica usada entre principios de mayo y el 26 de junio del año pasado.

En esa fecha, tras una demanda encabezada por la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU), el juez federal Dana Sabraw determinó que las autoridades estadounidenses no pueden separar a las familias que cruzan la frontera ilegalmente y ordenó al gobierno que trabaje para volver a reunificarlas.

Sabraw dispuso que todos los niños inmigrantes separados y menores de cinco años fueran devueltos a padres en un plazo de 14 días, y para los niños mayores de esa edad dio un período de 30 días. Los abogados del gobierno dijeron en esas fechas que durante la vigencia de la normativa fueron separadas dos mil 654 familias, pero al término del plazo de reunificación, reconocieron que más de 430 habían sido deportados y más de 350 se encontraban bajo la custodia de las autoridades federales.

Al menos 200 de ellos siguen separados hoy en día, dijo el diario The Washington Post. La tercera semana de febrero, casi ocho meses después del fallo del juez Sabraw, el gobierno de Trump reconoció que había separado forzosamente a otros 249 menores en la frontera sur después de la orden del juez, un incumplimiento que está siendo evaluado por el tribunal.


Fuente: Bajo Palabra

 

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