Ataque armado en la CNOP: 3 muertos

La tarde de ayer, tres hombres fueron asesinados a balazos (dos en el lugar y uno murió en el hospital), mientras observaban un encuentro de futbol en la cancha de la colonia CNOP Sección “C”, en esta ciudad capital.

Los hechos se registraron cerca de las 15:00 horas en la calle Quetzal, en el referido asentamiento, donde el año pasado se registró un ataque similar que dejó cuatro personas muertas, entre ellas, una niña.

Los ahora occisos estaban sentados en bancos de plástico observando el partido, pero lo hacían afuera de la cancha, atrás de la malla ciclónica, sobre la banqueta de la citada calle.

En esos momentos arrobaron varios hombres jóvenes armados en un auto de color blanco, se dijo que se bajaron de la unidad y les dispararon a las tres personas por la espalda a corta distancia.

Acto seguido, los agresores huyeron a toda prisa, dejando pánico y zozobra entre los ciudadanos; algunos se refugiaron donde pudieron al escuchar los balazos, mientras otros observaban atónitos los hechos, entre estos varios niños, así como los jugadores de los equipos que en ese momento se disputaban el balón en la cancha. Todo fue confusión, gritos, llantos y sobe todo pánico.

Dentro de su desesperación, sus familiares levantaron a las víctimas hasta sentarlas en el pavimento, y desesperadamente trataban de reanimarlos, rogándoles que aguantaran en lo que llegaba la ambulancia.

Poco después llegaron paramédicos de la Cruz Roja y Protección Civil, quienes recibieron el reporte de tres jóvenes heridos, pero se encontraron con que dos habían muerto de manera instantánea y un tercero lo auxiliaron y lo condujeron al hospital general “Raymundo Abarca Alarcón”, donde murió una hora después.

Los dos que murieron en el lugar respondían a los nombres de José Alberto Valadez, de 23 años, con domicilio en la colonia Alianza Popular y Erick ‘N’, de 27 años de quien se dijo, era una persona con capacidades diferentes.

En tanto que el tercero, quien murió en el hospital a consecuencia de un balazo en la sien, respondió en vida al nombre de Marco Domínguez Adame, de 31 años, domiciliado en la colonia Ignacio Manuel Altamirano, quien trabajaba en una urvan del servicio público local.

Los familiares de los finados, tras corroborar que habían fallecido, envolvieron los cuerpos en sábanas y los recogieron, el de Erick lo metieron a su domicilio, ya que vivía justo frente de donde ocurrieron los hechos y el de José Alberto fue trasladado en una camioneta a su domicilio, bajo el argumento de que las autoridades no investigan, pierden tiempo y dinero en los servicios.

En el lugar solo quedaron huellas de sangre y material que usaron los paramédicos.

Cabe mencionar que a un metro de donde ocurrieron los hechos se encuentra una cruz en un pequeño nicho donde cayó muerto un joven hace poco más de un año (el pasado 24 de septiembre del 2016), asimismo, murió otro hombre y resultaron heridas una mujer y una niña de 3 años, quienes también fallecieron en un hospital.

Los policías municipales no preservaron la escena del delito a pesar de que quedaron regados casquillos percutidos de diversos calibres, sólo dijeron que como ya se habían llevado los cuerpos no tenía caso.

 

 

 

 

 


Fuente: El Sol de Chilpancingo.

 

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