Granadazo en la colonia Morelos

Un hombre muerto, dos heridos, una urvan incendiada y daños a la terminal de las unidades que cubren la ruta Chilpancingo-Tlacotepec, municipio de General Heliodoro Castillo, fue el saldo del ataque perpetrado la tarde-noche de ayer por hombres armados, quienes lanzaron granadas de fragmentación a dicho sitio.

Los hechos ocurrieron cerca de las 19:00 horas en la calle Mier y Terán, en la colonia Morelos de esta ciudad.

Se dijo que al menos seis hombres –jóvenes- portando armas de alto poder, ingresaron al sitio de urvans y tras anunciar a todos los presentes que salieran de inmediato, empezaron a rafaguear el lugar.

Los sujetos detonaron una granada de fragmentación al interior de la urvan marcada con el número económico 016, que para esos momentos ya había sido desocupada, tanto por el chofer como por los pasajeros, la cual de inmediato empezó a arder a pesar de que en ese instante caía un fuerte aguacero.

Durante la balacera fue asesinado un hombre, de quien se dijo, era usuario del transporte público que en esos momentos estaba en el lugar para dirigirse a Tlacotepec.

Las esquirlas de la granada también hicieron blanco en dos personas, que fueron auxiliadas por otros ciudadanos y en autos particulares fueron trasladadas a un hospital para su atención médica.

Trascendió que los delincuentes esperaron la última urvan que sale de esa terminal, que es a la siete de la noche, para realizar el atentado.

Las detonaciones y explosión de la granada -que se escuchó en casi todo el centro de la ciudad- causaron pánico y zozobra entre los habitantes de la colonia Morelos, quienes señalaron que ya temían que ocurriera algo parecido en ese lugar, ya que muy seguido se observan personas armadas.

Las llamas de la urvan incendiada alcanzaron una altura de hasta cuatro metros a pesar de la lluvia, ya cuando llegaron los bomberos la unidad había sido controlada por la misma naturaleza.

A los pocos minutos, el sitio se vio plagado de elementos de diversas corporaciones policiacas, quienes sólo se dedicaron a tomar datos y fotos para mandárselas a sus jefes.

El cuerpo del occiso, de unos 35 años de edad, quedó tirado boca abajo en la banqueta, a un costado de un auto rojo, vestía camisa roja y pantalón de mezclilla azul marino, así como huaraches de correa negros.

De los hechos dieron fe peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) y el agente del Ministerio Público del Fuero común en turno, quien ordenó al personal del Servicio Médico Forense (Semefo), el levantamiento del cadáver y trasladarlo a la morgue para la necropsia de ley en calidad de desconocido.

En tanto que la urvan quemada fue arrastrada a un corralón.

 

 

 

 

 


Fuente: El Sol de Chilpancingo.

 

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