Paco sólo desea vender empanadas “con actitud”, no un empleo

Francisco (Paco) Orihuela Ramírez, el joven de 15 años de edad que se volvió un fenómeno en las redes sociales por su característica forma de vender sus empanadas en las playas de Acapulco, afirmó que hubo un error de apreciación en el video, pues su objetivo no era solicitar empleo o una ayuda económica, sino “la actitud” con la que hace su labor.

El joven Paco, sostiene en entrevista, que disfruta su labor, y el vender empanadas a los turistas y acapulqueños que pasean por las playas del puerto cada fin de semana, por lo que rechazó la beca que le ofreció el empresario mexicano, Arturo Elías Ayub.

“Mucha gente dice que desea apoyar, ayudar. No necesitamos un apoyo, simplemente era lo que yo estaba haciendo: vendiendo empanadas, lo que me gusta hacer, con lo que me siento a gusto y los que lanzaron el video, lo interpretaron mal”.

“Ese es el único detalle. Mucha gente recibió el mensaje bien y dicen: ‘este chavo le echa ganas’ ese es el mensaje: la actitud”, respondió el joven Paco.

Desde hace un año y seis meses –estima Orihuela- vende empanadas en la playa Icacos en el puerto de Acapulco, y esta semana se difundió en redes sociales un video en donde aparece explicando a sus clientes por qué debían de comprar de dos órdenes de empanadas, en lugar de una.

“Yo a la gente la veo y la convenzo” –dijo-, pero primero analiza a su cliente, para evaluar si es “serio, callado o abierto”, y así con base en lo que le responden “lanza” su primer discurso para tratar de convencerlos.

“En la primera ronda, si este cliente me habla de tal forma, entonces voy a llegar espontaneo”, porque Paco acepta que las ganas de vender es lo entusiasma más que nada.

“A usted lo que le hace falta es una buena empanada para poder botanear a gusto. Si me contesta bien, continuo con mi speech normal para cerrar la venta”, relató.

Pero cuando el cliente no está convencido, les dice: “¿está totalmente seguro? Porque si me voy, le van a ganar las empanadas. Imagínese que triste seria que le tengan que platicar de la calidad de la misma. Mejor usted se puede adelantar a los hechos y probar las empanadas, entonces es cuando viene la risa de la gente y responden: “a ver, dame una, dame dos”.

“Y ya si de plano si se niegan a comprar se entra con una tercera ronda de frases: “Van a tener noticias de mi más tarde, no se preocupen”, contó..

La preparación

La receta “secreta” de las empanadas, dice orgulloso, se la enseñó su padre, Alejandro Orihuela.

Por las mañanas sale de su casa, y lo primero que hace es comprar una bolsa de chilate, “es la dieta del día a día”.

“Tomo el colectivo y me lo voy bebiendo (chilate), a veces leo, otras no. Llego y antes de meterme a la playa me voy concentrando ‘hoy voy a vender todo porque sé que lo puedo vender, ya lo he hecho antes. Tomo la canasta y a actuar. Me quedan las empanadas cuando no le echo las suficientes ganas”, aceptó.

“(Vender las empanadas) es lo que me gusta hacer, me divierto y me siento cómodo en hacerlo… lo voy a lograr, voy a ser ese mercadólogo tan famoso del futuro, sé que si me lo propongo lo voy a lograr, me falta actuar y poner en práctica todo lo que he pensado hacer”.

Las ofertas de trabajo

Este día -ayer jueves- se comunicó personalmente el empresario, Arturo Elías Ayub a quien vía telefónica, “le vendió” empanadas.

“Él ya había estado interesado en comprar cinco empanadas, le comentaba a mi mamá y mi papá, y decidí hacer el intento. ‘Cinco empanadas no son suficientes así que es mejor que le sobre a que le falten’, y aceptó comprar  nueve empanadas”, relató.

De hecho, Paco confía tanto en sus empanadas que si no logra la satisfacción del cliente, les reembolsa su dinero.

“La calidad se encuentra a la altura de su paladar, receta de la abuela transmitida a mis manos”, lo dice muy seguro.

Tras virilizarse el video, “el ultimo día que estuve vendiendo empanadas en la playa, la gente me hablaba, incluso hasta judíos que no suelen comer carne, me decían: ‘¿tú eres el niño de las empanadas?’ mi papá te quiere conocer”.

“Me decían: dame 15, 18 o 20 empanadas porque a la gente le gustó el video, ya no había la necesidad de ofrecerlas. Ayudó mucho el video a mis ventas”, contó.

En casa, con la ayuda de sus padres Auri y Alejandro Orihuela,  estudia método autodidáctico para luego presentar sus exámenes de suficiencia, lo que implicaría el nivel de estudios de tercero de secundaria… y sí, Francisco, Paco el niño de las empanadas, busca ser mercadólogo.

La calidad de su discurso sobre consumo no sólo llamó la atención en redes sociales, también del empresario, Arturo Elías Ayub, director de Alianzas Estratégicas y Contenidos de Ámerica Móvil, director de Fundación Telmex, Director de Uno Tv y conductor Shark Tank México… y segundo de Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo.

 

 

 

 


Fuente: Bajo Palabra.

 

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